Usa y valora los recursos y servicios renovables
Qué significa
Este principio propone preferir aquello que la naturaleza renueva continuamente —plantas, animales, biomasa viva— antes que materiales que alguna vez se agotan o requieren energía externa para llegar. En una huerta, en lugar de importar fertilizante químico cada año, puedes conservar las raíces y restos de cosecha en el suelo, dejar que plantas espontáneas cubran huecos entre cultivos para aportar biomasa, o criar animales pequeños cuyos residuos reciclen nutrientes.
La clave es que estos recursos —trabajo vivo de los animales, cobertura de plantas, ciclo de nutrientes— se renuevan en el predio si los manejas sin agotarlos. Un árbol que podas cada año aporta ramas para compostar; los animales que pastorean generan abono. Así, cuanto más tiempo lleva tu sistema, más recursos internos tienes disponibles, sin depender de compras frecuentes.
Por qué importa
Reduce costos recurrentes y dependencia de abastecimiento externo. Abre la oportunidad de que tu predio sea más resiliente: si el agua o las compras se dificultan, tus propios recursos siguen disponibles.
Cómo se aplica
- Devuelve al suelo ramas, hojas y restos de cosecha en lugar de sacarlos: eso alimenta el suelo y reduce lo que necesitas comprar como enmienda.
- Donde hay espacios descubiertos tras una cosecha o en un claro del monte, deja que crezcan plantas de cobertura espontáneas si aportan biomasa o protegen el suelo; recorta su crecimiento según lo que necesites, no las elimines de inmediato.
- En Uruguay, cuando llega la sequía de verano, los propios residuos de poda y hojarasca mulch conservan humedad en el suelo y reducen lo que tendrías que regar de fuentes externas.
- Elige animales o plantas de servicio que puedas mantener: una planta que crece sin control puede ser más costoso manejarla que el beneficio que trae.
- Calcula qué te cuesta traer un material: transporte, almacenamiento y horas de trabajo, no solo el precio. Compara eso con producir lo que necesitas en el predio, aunque tarde más en empezar.
Para no confundir
- Renovable no significa gratis: el trabajo de mantener animales, la atención a plantas de servicio y el tiempo de observación tienen un costo real. La diferencia es que ese costo está en tu predio y lo controlas, no en un proveedor externo.
- Un recurso renovable que crece sin control puede agotar el suelo o el agua de todos modos: la idea no es dejar que todo crezca, sino elegir qué renovar, manejar su crecimiento y su aprovechamiento.
Reglas de la guía que lo aplican
- — Devuelve residuos y mantiene raíces y plantas activas para contribuir a la cobertura y recirculación de nutrientes. Considera cuánto material se cosecha o se pierde, dónde queda y cómo se transforma; sigue también la biomasa viva, los restos y las raíces.Recicla biomasa y mide las salidas
- — En claros o suelo desnudo, conserva o promueve plantas espontáneas cuando cubren el suelo, aportan biomasa o crean condiciones para otras especies. Reduce su presencia si compiten con lo que buscas o causan problemas.Conserva las plantas pioneras que cumplen funciones
- — Al pasar a un sistema agroforestal, parte del uso, la vegetación y los árboles existentes. Conserva, maneja o sustituye selectivamente los elementos que aportan funciones útiles y, cuando sea posible, haz la transición por sectores o etapas.Transforma desde los legados útiles
- — Elige una planta de servicio por la necesidad concreta que resuelve y por la posibilidad de manejarla donde hace falta. Compara su aporte con la competencia, la expansión y el trabajo que puede generar.Elige plantas de servicio que puedas manejar
- — Al comparar materiales, plantas o equipos, cuenta recolección, transporte, almacenamiento y horas de trabajo, además del precio. Considera la cantidad, el estado y el momento en que necesitas cada recurso.Calcula el costo real del abastecimiento
Referencia: Holmgren, D. (2002). Permaculture. Principles and Pathways Beyond Sustainability. Holmgren Design Services.
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