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Lógica del bosque

Mano de obra y tiempos

aplicarSe apoya en mediciones y ensayos

Antes de ampliar un proyecto, estima las horas por tarea y época, quién puede aportarlas y qué esfuerzo físico exige. Ajusta el diseño y la secuencia de labores a esa capacidad: la implantación puede concentrar mucho trabajo y el mantenimiento puede bajar después, pero ningún sistema elimina por completo la gestión. Registra horas, costos y resultados por temporada; los puntos disponibles no bastan para calcular márgenes completos ni para acordar cómo resolver conflictos entre colaboradores.

Esta página responde 6 preguntas
4 términos clave
  • horas-persona: suma del tiempo aportado por todas las personas, expresada en horas acumuladas.
  • jornal: unidad de contratación o remuneración asociada a una jornada; su duración depende del acuerdo y del contexto.
  • pago a destajo: remuneración calculada según una cantidad producida o una tarea completada, en vez de por hora.
  • trabajo zafral: trabajo contratado para labores que se concentran en una temporada o etapa del ciclo productivo.

Antes de empezarRecursos y límites del proyectoCiclos estacionales y calendario

Para decidir la escala del proyecto, estima si puedes sostener las labores en las épocas en que se concentran. Primero calcula tu disponibilidad real y distingue las tareas con fecha fija de las que puedes mover.

Ajusta el alcance a la capacidad disponible

Antes de decidir cuánto plantar o construir, estima el tiempo y la energía que puedes aportar en cada época del año. Incluye las responsabilidades familiares: una carga que no puedas sostener puede llevar al agotamiento o al abandono. Decide si avanzarás de una vez, por etapas o más adelante, según los recursos y límites del proyecto recursos y límites del proyecto y tu capacidad real.

ajusta el alcance a tu capacidad

  1. Anota quién puede aportar trabajo, con qué frecuencia y en qué épocas. Separa la disponibilidad de cada persona y considera los períodos de mayor carga.
  2. Suma las tareas diarias, anuales y excepcionales de los animales y los servicios que debas atender. Un animal enfermo o herido puede requerir más tiempo que el cuidado habitual de un frutal o un cantero.
  3. Define qué ayuda contratada o colaborativa estará realmente disponible; no cuentes con apoyos que aún no estén acordados. Distribuye las tareas en un calendario estacional. Ver tambiénCiclos estacionales y calendario

Estimar horas por tarea y por condición de trabajo

Divide el terreno en parches —áreas que manejas como una unidad— y anota en un calendario mensual y anual las tareas de cada uno. Luego suma las horas por labor para ver qué períodos concentran trabajo y si la escala cabe en el tiempo disponible. Ajusta cada cálculo al área, la vegetación, la profundidad del trabajo y la experiencia de quienes lo harán. Estima también el mantenimiento desde el diseño, pues su carga puede orientar el tamaño del jardín y la ubicación de plantas, elementos y accesos.

Ver tambiénCiclos estacionales y calendario

¿Cuánto tiempo puede tomar el diseño en papel?

Para proyectos pequeños, moderados y grandes, respectivamente:

  • Diseñar parches: 4–10 horas, 12–20 horas y 2–4 días; analizar el sitio: 4–8 horas, 12–18 horas y 3–5 días; hacer el mapa base: 6 horas, 16–24 horas y 3–6 días.
  • Articular objetivos: 1–2 horas, 2–6 horas y 1–2 días; desarrollar el concepto: 1–2 horas, 2–3 horas y 2–5 horas; hacer el diseño esquemático: 4–8 horas, 8–12 horas y 2–4 días; hacer el diseño detallado: 4–6 horas, 6–8 horas y 1–3 días. Completar el diseño en papel se estima en 4–7, 8–12 y 14–21 días.
¿Qué considerar al estimar el mantenimiento?
  • El tiempo de una observación sobre un tema depende de la densidad de la vegetación, la velocidad para observar y registrar, la profundidad que buscas y cuánto disfrutas esa tarea.
  • Anota las tareas mensuales y anuales de cada parche. Esto ayuda a dimensionar el jardín, ubicar parches y cultivos según zonas y sectores, y guiar las labores del año. La experiencia ayuda a estimar el mantenimiento, pero conviene calcularlo desde el diseño.
  • Antes de pedir plantas, considera cuántas puede plantar una persona en un plazo razonable. Al comparar estimaciones, toma en cuenta el tipo de trabajo además de su duración: puede ser más útil para organizar la tarea.

Los ritmos observados son referencias situadas. El suelo, el tamaño de los hoyos, el acceso, los materiales reunidos, las herramientas, la organización y el ritmo del equipo pueden cambiar mucho las horas por árbol, superficie o jornada. Compara esas condiciones con las de tu sitio antes de ajustar el alcance o calcular las horas.

¿Qué ritmos de plantación se han registrado?
  • En un bosque comestible templado de 0,8 ha se plantaron entre 30 y 40 árboles al día.
  • En un proyecto de 140 árboles pequeños se acumularon unas 25 horas-persona durante dos días: un promedio de cinco o seis árboles por hora y por persona. Se plantaron árboles a raíz desnuda o en maceta, con recipientes de papel de 15–20 cm de profundidad, en un área compacta, accesible y bien replanteada, con agua disponible, hoyos pequeños y condiciones ideales.
  • En suelo franco arenoso y con hoyos fáciles de excavar, una persona sin distracciones, a un ritmo enérgico pero relajado, calculó plantar correctamente unos siete u ocho árboles por hora. Estas tasas reflejan ritmos y formas de organización distintos.
  • En suelo firme y pedregoso, plantar un árbol grande con cepellón envuelto —la masa de raíces y tierra— podía tomar una hora o más a dos personas que movieran el cepellón a mano.
¿Qué variaciones de mantenimiento se han observado?
  • En abril, en Norteamérica, cortar la vegetación competidora de media acre tomó unas horas con podadoras, tijerones y sierras de mano; el tiempo dependía de la regeneración del sotobosque.
  • En dos descripciones de jardines forestales templado-húmedos de Europa, las rondas de patrulla y deshierbe ocuparon alrededor de seis días al mes en abril, mayo y junio, y dos días al mes en julio y agosto.
  • Para un jardín forestal joven de 2,1 acres (≈0,8 ha) (0,8 ha), en zona USDA 9 y con una temporada de crecimiento de 240 días, se estimaron 22 días de deshierbe. La facilidad de mantener un jardín forestal de unos 500 m² se describió como una apreciación de esa experiencia, no como un ritmo medido.
  • En un jardín doméstico subtropical-húmedo de Norteamérica, durante los ocho meses de cultivo se dedicaba hasta una hora semanal al cuidado, principalmente de hortalizas anuales. En primavera y otoño, el trabajo estacional subía a unas diez horas semanales durante dos semanas en cada período; las labores descritas sumaban unas 68 horas al año.
  • En un jardín forestal urbano de clima templado-frío, los períodos intensos alternaban con otros de menor mantenimiento; se dedicaba hasta una hora semanal y, por lo general, menos.
  • Cuatro personas acolcharon de forma mínima unos 30 árboles en menos de una hora, sin contar el tiempo para conseguir el acolchado y el cartón. En Europa templado-húmeda, plantar unos 600 m² de arbustos y herbáceas en invierno requirió entre siete y diez días.
  • En un jardín forestal de Europa templada y húmeda, durante cinco años, cortar el césped de caminos y zonas sin plantar requería aproximadamente una hora cada tres semanas en cada temporada de crecimiento.

Ordenar las labores en el calendario

Las cosechas, plantaciones y otras tareas estacionales tienen ventanas breves; cortar leña o desarrollar infraestructura suele poder moverse. Coloca primero las labores cuyo momento no puedes cambiar y acomoda alrededor las flexibles. Planificar cuándo maduran los cultivos ayuda a distribuir el trabajo y evitar urgencias simultáneas. Para armar el calendario, puedes apoyarte en ciclos estacionales y calendario y cosecha y calendarios.

  1. Anota por estación las cosechas, plantaciones y demás labores con fechas o períodos acotados.
  2. Ubica alrededor las tareas flexibles y reparte el trabajo durante el año. Al planificar una cosecha, incluye el tiempo para procesar y conservar lo que recojas.
  3. Revisa cada semana dónde se pierde tiempo, sobre todo durante la temporada de crecimiento, y ajusta las tareas pendientes. Vas bien si las labores urgentes llegan a tiempo y no se amontonan.
¿Cómo se distribuye el trabajo por etapa y temporada?
  • En una figura para un sistema templado-frío de Norteamérica, las operaciones representan alrededor de una cuarta parte del trabajo durante los años 1–3 y el desarrollo, tres cuartas partes. En los años 3–7 ambas tareas ocupan cerca de la mitad, y en los años 7–10 predominan las operaciones. La figura relaciona las etapas con las últimas y primeras heladas.
  • En una granja templado-fría de Norteamérica, durante el verano las hortalizas anuales concentran gran parte del trabajo, además del traslado de animales y la protección de las plantas frente a ellos.
  • En un jardín doméstico subtropical-húmedo de Norteamérica, las labores de primavera y otoño exigían unas diez horas semanales durante dos semanas en cada período. En un jardín forestal de Uruguay también se registró más mantenimiento en ciertos momentos; la escala no permitía dejarlo completamente sin atención.
  • En una experiencia subtropical-húmeda, un jardín forestal maduro requirió poco trabajo después del esfuerzo inicial de modificar el relieve, plantar, acolchar y establecer sistemas de agua.
  • En un sistema templado-frío de Norteamérica, el procesamiento de leña se concentraba hacia diciembre; el descanso y la planificación aumentaban en invierno, y la infraestructura demandaba más trabajo durante la temporada de construcción. La distribución anual también depende del acceso al sitio y de cuánto dependen las tareas de tecnología, inversiones, crédito o mercado.
¿Qué cosechas pueden coincidir y sumar trabajo?

Diseñar el jardín implica considerar el tiempo de cosecha y procesamiento. En una misma temporada pueden coincidir duraznos para conserva, extracción de tupinambos, curado y almacenamiento de nueces, y recolección de otras hortalizas. Elige métodos que permitan procesar con rapidez grandes cantidades durante los períodos de mayor carga.

  • En una granja templado-fría de Norteamérica, el envasado ocupaba muchas horas entre agosto y octubre, cuando también se preferían las actividades al aire libre.
  • En Pelotas, al sur de Brasil, la cosecha de pitanga entre marzo y mayo coincide con un período de poca actividad en fincas y agroindustrias, una vez terminada la cosecha de durazno.
¿Qué tiempos de labores se han presupuestado en Uruguay?
  • Un presupuesto para cebolla asigna dos horas a sembrar avena como abono verde en marzo y una hora a terminarla con herbicida y enterrarla en junio.
  • Otra tabla asigna cuatro horas a dos aplicaciones de herbicida en septiembre.

Diseñar el manejo según las tareas que genera

Dos cultivos pueden dar una cantidad parecida de alimento y exigir tiempos muy distintos. Calcula el trabajo de todo el ciclo: preparar insumos y plantines, regar, deshierbar, mantener, cosechar y procesar. Incluye los años de establecimiento de los perennes, cuando todavía no producen. Así puedes comparar las horas con el producto que realmente podrás aprovechar y decidir qué opción cabe en el calendario.

cuenta el producto que puedes aprovechar

Antes de empezar, anota las tareas de cada cultivo y estima sus horas por área y época del año. Súmalas por mes o estación para detectar semanas en que coinciden labores exigentes, como deshierbe y cosecha. Incluye el procesamiento y la conservación de excedentes: una cosecha abundante también concentra trabajo.

Al comparar anuales y perennes, considera la frecuencia de las labores y la forma de cosechar. Las huertas anuales suelen requerir siembras y cuidados continuos; los árboles pueden pasar varios años en establecimiento antes de producir. Si eliges perennes, planifica qué productos sostendrán la cosecha durante esa espera.

combina resultados cercanos y futuros

¿Qué labores suelen concentrar horas?
  • Algunos cultivos demandan mucho deshierbe; los tomates cherry requieren recoger muchas unidades, y una cosecha abundante exige organizar la recolección.
  • Producir fertilizantes foliares, compost o bocashi también suma horas. Cuenta ese trabajo si preparas tus propios insumos.
  • En una finca templado-fría que abastecía un mercado local, se dejó de elaborar jarabe de arce porque el procesamiento llevaba demasiado tiempo y había producción local disponible.
¿Cómo cambia el trabajo entre cultivos y métodos?
  • En experiencias del sur de Brasil, los perennes añadían trabajo de corte de pastos y poda de árboles, aunque se compensara con cultivos más productivos y saludables.
  • Una huerta sin laboreo —cultivada sin voltear el suelo en cada plantación— puede requerir menos trabajo si hay materiales de cobertura disponibles o una forma práctica de gestionarlos. Aun así, necesita mantenimiento y riego mientras se cultiva.
  • En sistemas de siembra directa adaptados a la región, los abonos verdes pueden repartir mejor el trabajo anual y reducir mano de obra y energía. Sin embargo, en un estudio de verano con maíz, las carpidas iniciales —deshierbes con azada— fueron más difíciles; las malezas disminuyeron al final del ciclo y después de la cosecha.

Reducir traslados y tareas repetidas

Cada traslado suma tiempo de carga, recorrido y descarga; mover el mismo material varias veces también repite parte del trabajo. Antes de empezar, estima por separado cuánto toma reunir los materiales, llevarlos, distribuirlos y volver a atender cada área. Entre las tareas que suelen acumular horas están mover acolchado, regar plantas dispersas y repetir preparaciones o deshierbes. Al diseñar el recorrido y el lugar de acopio, cuenta el esfuerzo de conseguir y transportar los materiales calcula el costo real del abastecimiento y ajusta el área a tu capacidad.

ajusta el alcance a tu capacidad

  1. Antes de la jornada, define un patrón de avance y reúne las herramientas y los materiales esenciales en un balde, caja o carro cerca del área de trabajo.
  2. Agrupa labores cercanas y, cuando sea posible, termina un área antes de pasar a otra.
  3. Al terminar, devuelve cada herramienta a su lugar. Para cargas pesadas, evalúa si un equipo adecuado puede reducir la manipulación según el terreno y la escala.
¿Qué traslados añaden trabajo?
  • El acolchado suele llegar en un vehículo y luego se reparte con carretillas; algunos materiales pesan mucho. Recuperarlos puede reducir gastos, pero añade tiempo de recolección y transporte.
  • En una finca templado-fría de Norteamérica, guardar la leña en contenedores en el área de procesamiento y moverlos con tractor y horquillas redujo el apilado a una vez al año. El cálculo estimó evitar 10.000 libras (≈4.540 kg) de manipulación manual al año, o 200.000 libras (≈90.700 kg) en veinte años.
  • En una comparación de media hectárea, manejar líneas exigió menos esfuerzo que desplazarse entre islas. Otra recomendación favoreció las islas para quien tiene poco tiempo, pero no describió las condiciones que explican la diferencia.

Al comparar métodos, suma el trabajo de instalación y las labores que se repiten durante el año. El acolchado —una capa de material que cubre el suelo— y el manejo sin laboreo pueden reducir preparaciones y deshierbes posteriores. La cobertura requiere conseguir y repartir material; un diseño disperso puede extender los recorridos, y el suelo saturado o las tareas fuera de momento pueden aumentar el esfuerzo o frenar el proyecto. La preparación inicial puede concentrar muchas horas y el mantenimiento bajar después, pero seguirá haciendo falta gestionar el sistema.

¿Cómo influyen la instalación y el mantenimiento?
  • En canteros de Uruguay y la región del Río de la Plata, después de cargar troncos al inicio, las labores continuaron con añadir cobertura y plantar. Preparar un cantero sin laboreo de 5 × 1 m tomó una o dos horas con los materiales reunidos.
  • En una comparación de canteros de Uruguay, acarrear pasto seco y estiércol requirió menos esfuerzo que acarrear troncos. En otra experiencia, el acolchado en capas, una vez reunido el material, facilitó el trabajo y ahorró horas de deshierbe posterior.
  • En una plantación de árboles en Uruguay, el suelo saturado detuvo el proyecto.

Al estimar horas, considera también qué exige la tarea del cuerpo y cuánto puedes sostenerla: el peso, la postura, la fuerza, la técnica y la herramienta cambian el ritmo. Una labor breve pero pesada o desagradable puede costar más sostener que otra más larga. Compara las opciones por tiempo y esfuerzo, y considera si quienes harán el trabajo disfrutan o toleran bien esa labor.

¿Cómo cambian la herramienta y la postura el esfuerzo?
  • En una experiencia de clima templado-frío de Norteamérica, un hacha de 3,5 o 4 libras (≈1,8 kg) permitía trabajar durante más tiempo que una maza pesada, que causaba fatiga rápidamente.
  • En un jardín forestal templado-húmedo de Europa, trasladar corteza húmeda y pesada hasta el extremo del jardín resultó desagradable aunque la tarea tomara solo uno o dos días.
  • Las plantas perennes suelen ser más rápidas de plantar que los árboles y arbustos, pero agacharse para plantar muchas por superficie puede cansar la espalda. En una jornada de siembra de ajo sin laboreo en Uruguay, tres personas trabajaron sin máquina; un sembrador permitió trabajar de pie, aceleró la tarea y redujo el esfuerzo de espalda.

Valorar el trabajo y revisar indicadores

El trabajo propio y familiar también consume tiempo, aunque no genere un pago en efectivo. Para compararlo con un empleo u otra actividad, puedes valorar esas horas con salarios y pagos efectivos del sector, incluidos los aportes y beneficios laborales. Registra aparte las horas familiares y su valor estimado para que un costo monetario bajo no oculte trabajo sin remuneración. Cuenta el trabajo durante todo el ciclo del sistema como parte de sus costos.

presupuesta el ciclo completo del sistema

Cada temporada, registra las horas y el costo de mano de obra por tarea, la proporción de trabajo permanente y zafral, las horas por unidad de producto aprovechable y la cantidad y calidad del empleo generado. Anota la superficie, el período y la etapa del sistema; compara unidades compatibles y cuenta el trabajo de cosecha y acondicionamiento. Así puedes revisar si labores extra —como fertilizar, deshierbar o regar— se corresponden con más producto útil, y cómo se distribuye el trabajo durante el año.

¿Qué referencias ayudan a valorar la mano de obra en Uruguay?
  • Una referencia combina salarios acordados para el sector hortifrutícola con pagos efectivos e incluye aportes al BPS, salario vacacional, licencia y aguinaldo.
  • En la manzana, el pago a destajo por poda, raleo y cosecha puede variar según el tamaño de los árboles, la carga de fruta y el volumen cosechado; compara opciones bajo condiciones semejantes.
¿Qué presupuestos uruguayos permiten estimar horas por labor?
  • Los presupuestos de cebolla, papa, tomate bajo invernáculo y manzana ofrecen horas, jornales, pagos a destajo y servicios contratados por tarea y etapa.
  • Para trasplantar cebolla, un cálculo por hectárea considera 220.000 plantas y estima 176 horas de trabajo entre julio y agosto.
  • En papa, se estiman 50 horas por hectárea para dos pasadas de carpida manual y 6 horas para dos pasadas de cultivador, entre octubre y noviembre.
  • En tomate bajo invernáculo, un ciclo largo contempla 1,5 horas por aplicación sanitaria durante 36 semanas; la cosecha y el empaque concentran parte del trabajo zafral.
  • Para un año productivo de manzana, un presupuesto suma 1.605 horas de trabajo: 682 permanentes y 923 zafrales.

Coordinar el trabajo compartido

La colaboración puede repartir el esfuerzo, pero una jornada mal organizada también puede sumar demoras. Antes de empezar, definan quién hará cada tarea según la disponibilidad real de cada persona y preparen un plan sencillo. Reúnan y ordenen las herramientas y los materiales, y asegúrense de contar con agua, comida y transporte.

Casos

Donde los enfoques difieren

La ventaja laboral atribuida a los cultivos anuales depende de la mecanización; el trabajo y los insumos de los perennes cambian con el tiempo. Al comparar estos enfoques, revisa las condiciones tecnológicas y los períodos considerados.

En una experiencia uruguaya comparada con la agricultura orgánica, el esfuerzo disminuyó con el tiempo. Es una observación situada y no basta para anticipar la trayectoria de otro proyecto.

Un sistema con biomasa abundante puede exigir trabajo constante; en otro manejo, las líneas requerían poca intervención para cortar y acumular pasto, sin riego ni fertilización. La carga depende del arreglo concreto.

Para el descolado y encajonado de cebolla en Uruguay, el cálculo basado en entrevistas ($22.750) y el ajustado ($19.800) difieren aunque el cuadro asigne 120 horas en enero. Al comparar el costo por hectárea, revisa qué base de valoración corresponde.

La proporción narrada para las horas de trabajo por tonelada de caupí y almendro no coincide con los valores por tonelada de la misma tabla. Verifica el cálculo antes de usarlo para elegir entre cultivos.

En la región

En el sur de Uruguay se describen contrataciones zafrales individuales, mientras que en el litoral norte, principalmente en Salto, se usan cuadrillas para tareas específicas. También se señalan dificultades sectoriales para conseguir mano de obra y personal especializado.

En entrevistas sobre el registro y la conservación del bosque en Uruguay, los traslados y la repetición anual de trámites se mencionan como barreras; el tiempo y los gastos de conservación suelen quedar sin remunerar.

En 2021, el sector hortifrutícola uruguayo ocupaba unos 28.000 puestos, equivalentes al 21 % del empleo agropecuario.

Para practicar

  1. Durante una labor habitual, anota en qué momentos se interrumpe el trabajo, qué provoca las interrupciones y qué parte exige más esfuerzo físico. En la siguiente ejecución, cambia una sola condición y compara las mismas observaciones.
Cómo razonarla

Separa la duración de la exigencia física: una opción puede ahorrar tiempo y, a la vez, requerir más fuerza o resultar menos sostenible. Usa esa diferencia para decidir si el cambio conviene a quienes harán la tarea.

Límites y preguntas abiertas

Antes de contratar, confirma los costos laborales vigentes y la disponibilidad real de ayuda en cada temporada.

Lo que todavía no sabemos:

  • ¿Cómo valorar el tiempo propio y familiar para compararlo con un empleo u otra actividad?
  • ¿Qué datos de ingresos, insumos, transporte, empaque, pérdidas y trabajo hacen falta para calcular el margen por actividad?
  • ¿Qué series de ingresos, costos completos, rendimientos y autonomía del hogar permitirían evaluar cada temporada la viabilidad económica del proyecto?
  • Si varias personas colaboran, ¿cómo acordarán la distribución de tareas, la toma de decisiones y la resolución de desacuerdos?
Relacionado
  • Considera las habilidades necesarias para manejar herramientas y maquinaria, mover materiales y conducir equipos agrícolas con seguridad. La vegetación leñosa, las zarzas, los cárices y los helechos pueden aumentar mucho el trabajo de recuperar un área abandonada.
  • Reducir gradualmente la dependencia de cultivos anuales a medida que maduran los sistemas perennes puede plantearse como una expectativa para los próximos cinco a diez años, sujeta a revisión. El cuidado de animales puede volverse mucho más demandante si aparecen problemas de parásitos.
  • En un presupuesto uruguayo para almácigo de cebolla, la solarización de un cantero de 50 m entre diciembre y febrero incluye prepararlo, regarlo y cubrirlo con nylon; ese trabajo se asigna al productor como mano de obra permanente.
  • En Uruguay, la construcción de una casita-invernadero de piedras y ventanas se estimó en seis o siete jornadas.
Sobre esta página: fuentes y datos relacionados

En el fichero de especies. Attalea phalerata (1).

Plantas sin ficha identificada. karité (1).

En otros temas. Trabajo compartido y gestión participativa (2), Aprendizaje práctico en campo (1), Seguimiento de cambios ecológicos (1), Marcos institucionales y acuerdos (1), Perspectivas sociales y territoriales (1), Contenidos periféricos de las fuentes (1), Productividad y rendimientos (1).

De dónde sale esto. 353 afirmaciones de 66 fuentes. Evidencia: afirmacion general 35%, tabla o referencia 34%, experiencia directa 21%, caso documentado 5%.

  • Inti Sanguinet: 83 afirmaciones (49 obras o vídeos)
  • Millán, Díaz y Ackermann (OPYPA-MGAP): 80 afirmaciones (Millán, Díaz y Ackermann (OPYPA-MGAP) (2020), Actualización de costos hortifrutícolas)
  • Dave Jacke con Eric Toensmeier: 65 afirmaciones (2 obras o vídeos)
  • Ben Falk: 64 afirmaciones (Ben Falk (2024), The Resilient Farm and Homestead (edición revisada y ampliada))
  • Eric Toensmeier: 23 afirmaciones (Eric Toensmeier (2016), The Carbon Farming Solution)
  • Embrapa Florestas: 14 afirmaciones (Embrapa Florestas (2006), Sistemas agroflorestais)
  • Juan Millán y Diego Romero (IICA Uruguay): 5 afirmaciones (2 obras o vídeos)
  • Embrapa (varios autores): 4 afirmaciones (Embrapa (varios autores) (2023), Adubação verde e plantas de cobertura no Brasil, vol. 1 (2.ª ed.))
  • INIA: 4 afirmaciones (INIA (2022), Oportunidades y desafíos del uso de los bosques nativos integrados a la producción ganadera de Uruguay (Serie Técnica 261))
  • Ana Maria Primavesi: 2 afirmaciones (Ana Maria Primavesi (s. f.), Manejo ecológico do solo)
  • Carlos Roberto Franke et al. (orgs.): 2 afirmaciones (Carlos Roberto Franke et al. (orgs.) (2005), Mata Atlântica e Biodiversidade)
  • José Fernando dos Santos Rebello y Daniela Ghiringhello Sakamoto: 2 afirmaciones (José Fernando dos Santos Rebello y Daniela Ghiringhello Sakamoto (2021), Agricultura Sintrópica segundo Ernst Götsch)
  • I. Siddique et al. (UFSC): 2 afirmaciones (I. Siddique et al. (UFSC) (2017), Agroflorestas agroecológicas do Sul em rede (SAFAS))
  • Raseira et al. (Embrapa Clima Temperado): 1 afirmaciones (Raseira et al. (Embrapa Clima Temperado) (2004), Espécies frutíferas nativas do Sul do Brasil (Documentos 129))
  • Gilsanz (INIA): 1 afirmaciones (Gilsanz (INIA) (2012), Abonos verdes en la producción hortícola (Serie Técnica 201))
  • Walter Steenbock y Fabiane Machado Vezzani (orgs.): 1 afirmaciones (Walter Steenbock y Fabiane Machado Vezzani (orgs.) (2023), Agrofloresta)
Fuentes de esta página
  • Inti Sanguinet: 9 obras o vídeos, 3 obras o vídeos, 2 obras o vídeos, 14 obras o vídeos, 33 obras o vídeos, 5 obras o vídeos, 8 obras o vídeos
  • Ben Falk (2024), The Resilient Farm and Homestead (edición revisada y ampliada): p. 16, p. 37, p. 42, p. 67, p. 130, p. 138, p. 139, p. 143, p. 160, p. 266, p. 48, p. 206, p. 24, p. 170, p. 194, p. 195, p. 201, p. 4, p. 44, p. 156, p. 165, p. 35, p. 43, p. 54, p. 127, p. 158, p. 210, p. 217, p. 218, p. 219, p. 231, p. 123, p. 275
  • Dave Jacke con Eric Toensmeier: 2 obras o vídeos
  • Juan Millán y Diego Romero (IICA Uruguay): 2 obras o vídeos
  • Carlos Roberto Franke et al. (orgs.) (2005), Mata Atlântica e Biodiversidade: p. 299, p. 317
  • Eric Toensmeier (2016), The Carbon Farming Solution: p. 16, p. 8, p. 10, p. 17, p. 19, p. 20, p. 28
  • Ana Maria Primavesi (s. f.), Manejo ecológico do solo: p. 509, p. 418
  • José Fernando dos Santos Rebello y Daniela Ghiringhello Sakamoto (2021), Agricultura Sintrópica segundo Ernst Götsch: p. 105, p. 48
  • Millán, Díaz y Ackermann (OPYPA-MGAP) (2020), Actualización de costos hortifrutícolas: p. 31, p. 32, p. 13, p. 14, p. 15, p. 16, p. 23, p. 29, p. 30, p. 34, p. 36, p. 37, p. 41, p. 44, p. 45, p. 53, p. 54
  • Raseira et al. (Embrapa Clima Temperado) (2004), Espécies frutíferas nativas do Sul do Brasil (Documentos 129): p. 105
  • Embrapa (varios autores) (2023), Adubação verde e plantas de cobertura no Brasil, vol. 1 (2.ª ed.): p. 27, p. 29, p. 547
  • Embrapa Florestas (2006), Sistemas agroflorestais: p. 156, p. 157, p. 159, p. 49, p. 158, p. 160
  • I. Siddique et al. (UFSC) (2017), Agroflorestas agroecológicas do Sul em rede (SAFAS): p. 28, p. 38
  • Gilsanz (INIA) (2012), Abonos verdes en la producción hortícola (Serie Técnica 201): p. 36
  • Walter Steenbock y Fabiane Machado Vezzani (orgs.) (2023), Agrofloresta: p. 131
  • INIA (2022), Oportunidades y desafíos del uso de los bosques nativos integrados a la producción ganadera de Uruguay (Serie Técnica 261): p. 47, p. 82, p. 81
  • Dave Jacke con Eric Toensmeier (2005), Edible Forest Gardens, Vol. 2: p. 454, p. 166, p. 398, p. 399

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