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Lógica del bosque

Marcos institucionales y acuerdos

reconocerSe apoya en mediciones y ensayos

Las instituciones convierten objetivos ambientales y productivos en reglas, permisos, incentivos y programas que pueden habilitar o limitar el manejo de un predio. Para interpretar una fuente hay que distinguir el alcance de cada instrumento, la jurisdicción y la experiencia desde la que habla; los ejemplos de Brasil y Uruguay muestran que una regla de conservación puede facilitar prácticas agroforestales si reconoce cómo se realizan, o convertirse en una barrera si no lo hace.

Esta página responde 5 preguntas

Antes de cambiar el manejo, decide qué objetivo ambiental o productivo quieres atender y averigua qué instrumento permite aplicarlo en el predio. Un objetivo no equivale a una autorización: también cuentan la norma que rige el lugar, su aplicación y quién puede sostener la práctica.

Los marcos institucionales conectan objetivos con reglas e incentivos

Una política pública fija prioridades, coordina instituciones y puede ofrecer apoyo; una ley o un decreto establece categorías, obligaciones, prohibiciones y permisos. Un acuerdo internacional expresa compromisos entre países, pero para influir en un predio necesita aplicarse mediante normas, políticas o programas locales. Las iniciativas y directrices voluntarias orientan acciones, aunque por sí solas no conceden permisos.

Antes de intervenir, identifica qué norma rige el lugar y qué actividad regula. La presencia de árboles no determina si el área se considera bosque, si puedes podar o cortar, ni si necesitas permiso para trasladar lo cosechado.

interpreta las referencias en su contexto

En Rio Grande do Sul, Brasil, una certificación agroforestal reunió trámites antes exigidos por separado a agricultores familiares y permitió autorizar prácticas definidas para un área delimitada. Facilita el manejo previsto, pero no regulariza toda actividad extractiva, no habilita cualquier aprovechamiento ni certifica las características del producto final.

Una regulación puede proteger la vegetación y, a la vez, excluir manejos locales si toma una sola práctica como modelo. En Rio Grande do Sul se autorizó podar y cortar leñosas pioneras en sectores muy colonizados de un pastizal nativo junto a un bosque de restinga; el permiso atendió a las condiciones del lugar. Simplificar trámites y conversar con quienes manejan el sitio ayuda a reducir conflictos, aunque no basta por sí solo.

La tenencia de árboles comprende los derechos para plantarlos, usarlos y gestionarlos. Los derechos de acceso, uso y permanencia influyen en quién puede mantener una inversión agroforestal: si una familia no sabe si podrá manejar o aprovechar los árboles, puede ser menos probable que sostenga una práctica que tarda años en rendir. Las directrices voluntarias y la consulta a las comunidades ofrecen marcos para abordar estos derechos, junto con las reglas del predio.

identifica reglas y derechos de uso

En clima tropical

En Níger, cambiar las reglas de tenencia eliminó una barrera a la regeneración natural gestionada por agricultores: antes, las normas limitaban el uso de árboles en las fincas y reducían el atractivo de esa práctica.

Los acuerdos internacionales orientan la cooperación, pero requieren aplicación local

La Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB) vincula la conservación con el uso sostenible de la biodiversidad, el acceso a recursos genéticos —material hereditario de plantas y otros organismos— y el reparto justo de beneficios; también abarca la bioseguridad y la transferencia de tecnología. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) organiza la cooperación climática bajo el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas: considera la equidad y distingue las responsabilidades de los países desarrollados. Las reglas concretas para un predio dependen de su aplicación en cada jurisdicción.

¿Qué incluye la cooperación prevista por la CDB?

Puede incluir intercambio de información, fortalecimiento de capacidades y protocolos complementarios. Los informes nacionales y las posiciones en sus foros permiten seguir los avances.

¿Qué permite el Mecanismo de Desarrollo Limpio?

Previsto en la CMNUCC, permite que países con compromisos inviertan en proyectos de países en desarrollo y reciban créditos certificados; los proyectos deben contribuir al desarrollo sostenible local. En una etapa del debate quedó pendiente reconocer oficialmente mediante el MDL las emisiones evitadas al reducir la deforestación.

¿Qué orientan las directrices de la FAO?

Ofrecen orientación voluntaria para la gobernanza responsable de la tenencia de tierras, pesquerías y bosques, con atención al desarrollo rural favorable a las personas pobres y adaptado al clima.

¿Qué buscó la iniciativa 4 pour 1000?

La iniciativa francesa buscó reducir emisiones agrícolas y comenzar a retirar carbono de la atmósfera mediante la agricultura. Es una iniciativa específica, no una convención internacional.

Los fondos, créditos, pagos por servicios ecosistémicos —incentivos económicos por mantener beneficios que aportan los ecosistemas— y transferencias pueden orientar decisiones de producción y conservación. Su efecto depende del respaldo legal, las instituciones que los administran, reglas claras y financiamiento sostenido. El diseño también influye en quién puede cumplir los requisitos y recibir beneficios: un sistema agroforestal puede quedar entre las categorías de agricultura y silvicultura, y documentar carbono puede superar la capacidad de organizaciones locales.

¿Qué programas de apoyo figuran en Uruguay?

Entre los identificados por INIA están PPD, PPR, Más Tecnología, ECCOSUR y Co-Innovando.

¿Qué continuidad necesitan los sitios demostrativos?

Necesitan acuerdos institucionales y financiamiento de largo plazo: los apoyos habituales de dos o tres años para investigación no bastan para sostener su trabajo.

¿Cómo asigna recursos el ICMS Ecológico?

En Brasil, vincula transferencias a municipios con criterios ambientales, como unidades de conservación, fuentes de agua, lagos de represas y depósitos de residuos. Se adoptó en Paraná en 1992, Minas Gerais y São Paulo en 1996, Rondônia en 1997 y Rio Grande do Sul en 1999.

En clima tropical

En Costa Rica, el sistema de pagos por servicios ecosistémicos requirió incorporar esos servicios a la legislación, definir fuentes de financiamiento y crear un sistema de gestión. Propietarios preparaban proyectos con apoyo técnico y administrativo de organizaciones y los presentaban al fondo mediante el sistema de áreas protegidas.

La planificación territorial puede combinar información física, biológica, social y cultural, y coordinar escalas y jurisdicciones. Una herramienta es la Zonificación Ecológico-Económica, que representa esas características a escalas adecuadas y se construye mediante negociación entre el poder público y actores sociales. Declarar un área protegida no asegura su conservación: hacen falta capacidad de gestión, fiscalización, participación y respaldo político. El enfoque de comando y control —vigilar y hacer cumplir la ley— ha sido útil en algunas situaciones, pero resulta insuficiente a largo plazo sin incentivos.

En clima tropical

La UNESCO reconoce la Mata Atlántica de Brasil como Reserva de la Biosfera y Patrimonio Mundial. En Bahía, un proyecto de conservación debía apoyar la consolidación de áreas protegidas y la fiscalización de un corredor regional, con respaldo de organismos federales y estatales.

Quién produce información y cómo se aprende en red

La información sobre agroforestería y manejo de recursos proviene de actores con distintos papeles: organismos públicos y universidades investigan o coordinan; organizaciones civiles y de productores aportan gestión territorial y experiencia práctica; los equipos de extensión acercan resultados al predio. Al leer una guía o estudio, ubica quién lo elaboró, quién coordinó o administró los recursos y qué experiencia aportó cada grupo: publicar, financiar y ejecutar son funciones distintas. Interpreta cada material según su propósito y escala.

En Uruguay, un programa de selección de frutas nativas iniciado en 2000 sumó a la Facultad de Agronomía, INIA y MGAP; luego se incorporaron la Facultad de Química, actores sociales, pobladores y el sector productivo agrupado en FRUNATUR. Psidium cattleyanum forma parte del trabajo de selección con potencial comercial.

En Uruguay también se trabaja para cubrir vacíos de información sobre bosque nativo con ganadería y aportar tecnologías de procesos e insumos. INIA y otras instituciones desarrollaron productos y servicios para prevenir efectos de frío y calor en sistemas ganaderos.

¿Qué organismos han gestionado iniciativas en Uruguay?

Figuran INIA, MGAP, PROBIDES, Vida Silvestre Uruguay, CEUTA, DINAMA, UdelaR, PNUD y organizaciones civiles y de productores. También hubo experiencias sin financiación externa en empresas forestales y predios familiares.

¿Qué funciones institucionales hubo en Brasil?

El Ministerio de Medio Ambiente elaboró un diagnóstico nacional sobre la biodiversidad de la Mata Atlántica y sus principales amenazas humanas. Embrapa Clima Temperado orienta sobre certificación de sistemas agroforestales con especies nativas en Rio Grande do Sul. En la primera fase de un proyecto en el sur de Brasil, el IESB administró las finanzas y firmó contratos con cada agricultor; esa coordinación es distinta de la experiencia de quienes manejan los predios.

¿Qué coordinación institucional se organizó en Argentina?

En 2014, la Secretaría de Ambiente, el Ministerio de Agricultura e INTA conformaron una mesa para elaborar el acuerdo técnico de manejo de bosques con ganadería integrada (MBGI).

Las redes de aprendizaje conectan a familias agricultoras con investigación, extensión y organismos públicos; así, las necesidades del campo pueden orientar nuevas prácticas y políticas.

¿Qué hace falta para sostener la participación en red?

Se necesitan representación, acceso a información, acuerdos y recursos de largo plazo. Si los apoyos duran poco o la gestión restringe el intercambio, la red puede perder continuidad y capacidad de innovación. En el sur de Brasil, el grupo de trabajo de regularización participativa y la Red SAFAS propusieron revisar normas e incorporar representantes de instituciones públicas de investigación, extensión y ámbitos legales. Sus propuestas buscan que las agroforestas agroecológicas apoyen la seguridad y soberanía alimentarias y que más familias puedan adoptarlas. Para trabajar con pueblos y comunidades tradicionales, plantean respetar su organización social y reconocer sus derechos. El diálogo entre familias, investigación, extensión y organismos públicos puede orientar políticas y servicios a necesidades sociales; para incidir, los espacios participativos requieren información y representación efectiva.

Uruguay: registro, permisos e incentivos para el bosque nativo

Promulgada en diciembre de 1987, la Ley Forestal n.º 15.939 protege el bosque nativo y también buscó impulsar plantaciones de especies exóticas para producción y reducir la presión sobre otros recursos naturales. Prohíbe talarlo o realizar operaciones que amenacen su supervivencia, salvo para uso doméstico del establecimiento o con autorización de la Dirección General Forestal (DGF). Para cosechar madera, el bosque debe tener un plan de manejo; quien tiene el predio registrado presenta un informe técnico y un plan de zonificación. La autorización permite expedir guías de tránsito.

El registro conecta la protección con beneficios tributarios: pueden solicitarlo propietarios y otros tenedores de tierra, incluidos arrendatarios. Alrededor del 70 % de la superficie actual de bosque nativo está registrada, y la DGF identifica como desafío que más personas con bosque nativo lo inscriban.

¿Qué condiciones definen y tramitan el registro del bosque nativo?

El Decreto n.º 452/988 establece una superficie mínima de 2.500 m² para que un área cuente como bosque. Para registrar bosque nativo, el instructivo de la DGF exige al menos 200 árboles por hectárea y una cobertura mínima del 50 %. El trámite requiere información técnica y administrativa y debe hacerlo un técnico forestal o ingeniero agrónomo inscrito. El Registro Nacional reúne alrededor de 4.000 carpetas con datos para identificar propietarios y consultar información general de sus bosques. El registro y las exoneraciones tributarias han contribuido a conservar bosque nativo y beneficiar a productores registrados.

¿Cuándo puede autorizarse una corta en tierras agrícolas?

El Decreto n.º 24/993 permite autorizarla en planicies o terrenos ondulados no inundables cuando el monte impide un mejor aprovechamiento y no hay razones de conservación o de interés general que lo impidan.

¿Cómo se fiscalizan los permisos de aprovechamiento?

La Dirección Forestal puede inspeccionar en el predio los registros y permisos antes, durante o después de resolverlos, según su criterio técnico. También se fiscalizan los canales de comercialización y transporte de madera nativa. La modalidad de corta descrita se limitó a una parte de la superficie boscosa.

¿Qué muestran las encuestas sobre el uso del registro y los incentivos?

En las entrevistas, 10 personas tenían registrado el bosque de sus predios, 9 no lo tenían y en 2 no hubo respuesta. Dos personas dijeron haber hecho el registro mediante terceros, a través del Instituto Nacional de Colonización.

En una medición, el 90 % de las personas entrevistadas conocía la existencia del certificado de exoneración, pero en general no entendía bien cómo funcionaba, qué beneficios ofrecía ni cómo tramitarlo. En otra encuesta, la mitad de los productores no lo conocía; entre quienes sí, el 20 % lo había utilizado y el 79 % no había solicitado el beneficio.

En una encuesta, el 46 % de los productores no conocía los planes de manejo para bosque nativo y el 54 % sí. Entre quienes los conocían, el 21 % había solicitado uno y el 74 % no había solicitado ninguno.

En otra encuesta, el 78 % consideró que el certificado beneficia al bosque nativo, el 20 % opinó que no y el 2 % no sabía. Sobre el beneficio para el predio, las respuestas fueron 76 %, 21 % y 3 %; sobre el beneficio para el productor, 91 % opinó que sí y 9 % que no.

La existencia del instrumento tampoco garantiza su aplicación: hacen falta apoyo y fiscalización.

¿Qué limita la implementación y el financiamiento?

En cinco entrevistas, la falta de presencia estatal se describió como falta de control institucional y de apoyo económico y técnico. Se recomendaron difundir el registro y las exoneraciones, ofrecer apoyo técnico y facilitar los trámites. Entre las barreras para pedir la exoneración se mencionaron la burocracia, el costo de gestión y que el área de bosque era demasiado pequeña para justificar el trámite. También se recomendó facilitar el registro para predios con poca superficie de bosque y para quienes no pueden trasladarse a la ciudad a realizar gestiones anuales. En un predio pequeño del litoral oeste, se informó una gestión de seis meses para la exoneración.

Se registraron pocas solicitudes de incentivos tributarios por parte de productores ganaderos. Algunas personas entrevistadas opinaron que la intervención externa no puede cambiar a quien no desea conservar. Cuando faltan fondos destinados específicamente a conservar bosque nativo, los proyectos pueden terminar siguiendo las prioridades de quienes los financian, sin decidir qué tipos de ecosistema conservar. El trabajo de INIA busca servir de base para orientar proyectos de conservación del bosque nativo dentro de estrategias nacionales como REDD+.

Los palmares de butiá y yatay están protegidos por la legislación uruguaya. Para Castillos, Rocha, se elaboró una guía de buenas prácticas para el manejo extractivo sustentable del butiá, con objetivos de conservación y uso sostenible.

Plantilla: ficha previa de marco institucional

  • Predio, jurisdicción y autoridad que administra la regla.
  • Instrumento aplicable y propósito que declara.
  • Área y actividad concreta que quieres realizar.
  • Derechos de acceso, uso y manejo que intervienen.
  • Permisos, informes, guías, plazos y pasos previos requeridos.
  • Incentivos disponibles, condiciones para solicitarlos y quién puede recibirlos.
  • Organismos y grupos que participaron en la elaboración o aplicación.
  • Fuente consultada, fecha y preguntas pendientes de confirmar.

Casos

Más ejemplos

En Uruguay, las cifras citadas para la proporción de tierra privada difieren entre 96 % y 97 %; esa variación no cambia por sí sola una decisión predial.

Donde los enfoques difieren

Si vas a solicitar la certificación agroforestal en Rio Grande do Sul, las descripciones difieren sobre el ingreso mínimo requerido; confirma el requisito aplicable antes de decidir si cumples las condiciones.

Si necesitas conocer el alcance provincial del acuerdo MBGI, una descripción declara diez provincias adheridas, pero enumera nueve; verifica cuáles están incluidas.

Si vas a programar manejos bajo el certificado agroforestal de Rio Grande do Sul, una descripción habla de vigencia anual con renovación automática tras un informe y otra habilita el manejo hasta cinco años con renovaciones ilimitadas. No queda claro si describen plazos distintos del mismo instrumento o condiciones diferentes; confirma el plazo aplicable antes de planificar.

Para practicar

  1. En el sitio, delimita el área donde se considera una intervención y recorre sus bordes. Registra el uso actual, las actividades previstas y quién accede, usa o maneja cada sector. Compara esos datos con la norma y el permiso que correspondan al lugar, y anota las dudas que requieran respuesta de la autoridad.
Cómo razonarla

Separa la condición física del terreno de su categoría legal y distingue quién tiene derechos de acceso, uso y manejo. Comprueba que la regla consultada se aplique a esa jurisdicción y a la actividad prevista.

  1. Con quienes participan en el manejo, ordena en una línea de tiempo las tareas previstas y los pasos de autorización, renovación o informe que exige el instrumento. Marca cualquier tarea que tendría que hacerse antes de obtener o renovar el permiso y pide aclaración sobre ese desfase.
Cómo razonarla

Compara el calendario de manejo con los plazos administrativos: un instrumento puede autorizar prácticas y aun así no ajustarse al momento en que deben hacerse. Confirma los plazos con la autoridad antes de iniciar.

Límites y preguntas abiertas

Los ejemplos corresponden a jurisdicciones y momentos específicos, y no permiten deducir qué trámite rige hoy en otro lugar. Confirma la versión vigente de cada instrumento y su alcance para las actividades y los derechos de tu sitio.

Lo que todavía no sabemos:

  • ¿Qué organismos, universidades, redes y organizaciones de Uruguay y países cercanos generan información sobre permacultura y agroforestería? (Se identifican instituciones y redes de agroforestería, pero faltan organizaciones identificadas específicamente con permacultura y datos de contacto o acceso a sus publicaciones.)
  • ¿Qué diferencia hay entre una ley, una política pública, un acuerdo internacional, una certificación y una iniciativa voluntaria? (Los ejemplos permiten reconocer funciones, pero faltan definiciones comparativas explícitas sobre fuerza jurídica, adopción y cumplimiento.)
  • ¿Quién elaboró o financió cada material y desde qué institución, organización o experiencia habla? (Faltan datos sistemáticos sobre quién elaboró cada material, quién lo financió y desde qué experiencia concreta habla.)
  • ¿Qué acredita un certificado de diseño en permacultura o un diploma de diseño aplicado en tu región, y cómo puedes comprobar su alcance? (No hay información sobre estas acreditaciones ni sobre cómo verificar su alcance regional.)
  • ¿Qué grupos locales, redes de aprendizaje o espacios de apoyo entre pares puedes encontrar para continuar formándote y compartir experiencias? (Se menciona la Red SAFAS y organizaciones de productores, pero faltan grupos locales uruguayos, ubicación, contactos y espacios actuales de aprendizaje entre pares.)
  • ¿Qué requisitos y plazos vigentes aplica hoy la certificación agroforestal de Rio Grande do Sul?
  • ¿Qué permisos concretos requiere un sistema agroforestal en Uruguay cuando no involucra bosque nativo?

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En Brasil, el Código Forestal asigna responsabilidad de protección al poder público y a la sociedad, define qué asociación vegetal puede considerarse bosque y contempla un trato diferenciado para sistemas agroforestales en áreas de preservación permanente y reservas legales bajo ciertas formas de tenencia. Los formularios pueden preguntar si el área incluye una de esas zonas —por ejemplo, una ribera— y describir prácticas como recolectar semillas y frutos, extraer hojas o conducir leñosas selectivamente. También se han propuesto certificaciones participativas para responder a barreras de regularización; en una licencia, el plazo descrito para el manejo no se ajustaba a podas o raleos que debían hacerse antes del cuarto año. En Uruguay, el uso doméstico contemplado para la madera incluye calefacción, cocinar y construcciones rústicas del establecimiento.

Los consejos y comités pueden tener funciones consultivas o deliberativas; su mandato legal, legitimidad y representatividad influyen en su capacidad de coordinar decisiones. En Bahía, un comité estatal articulaba instituciones y aprobaba planes, y se registraron resultados favorables en seguimiento técnico y articulación institucional. La participación puede atascarse si faltan información o procedimientos comprensibles, si demasiados espacios saturan a quienes participan o si las reglas presupuestarias impiden que grupos formales y sectores excluidos intervengan desde la concepción de los proyectos. La sociedad también puede seguir los avances de la Convención sobre Diversidad Biológica y exigir su aplicación nacional.

Algunos programas sectoriales proponen transiciones a producción integrada, orgánica o agroecológica y certificación de procesos. Otras certificaciones plantean apoyar la restauración con especies nativas y mantener la biodiversidad, aunque esos objetivos no equivalen a resultados medidos. En Paraná, la superficie protegida aumentó 132,12 % entre 1992 y 1997 en el contexto del ICMS Ecológico; entre las recomendaciones para el mecanismo figura incorporar criterios de calidad y apoyar también el mantenimiento de áreas existentes. En Uruguay, INIA estima que unas 220.000 hectáreas de bosque nativo están bajo manejo, equivalentes al 37 % del bosque registrado. Un convenio entre INIA, BCU y OPYPA permite actualizar costos del sector agropecuario; con la colaboración de DIGEGRA se revisan coeficientes técnicos y precios de varios rubros hortifrutícolas.

Sobre esta página: fuentes y datos relacionados

En el fichero de especies. Psidium cattleianum (1), Jatropha curcas (1), Araucaria sp. (1).

Plantas sin ficha identificada. Ribes (1), Butiá y palma yatay (2), Guavirá y sietecapotes (1).

En otros temas. Contenidos periféricos de las fuentes (10), Perspectivas sociales y territoriales (3), Mejoramiento y adaptación vegetal (2), Presupuesto y costos (2), Cultivos de aceite y uso industrial (1), Forraje y alimentación animal (1), Metas productivas y regenerativas (1), Tipos de sistemas agroforestales (1), Viabilidad económica e ingresos (1), Cultivos perennes y hortalizas (1), Frutales, arbustos y frutos secos (1).

De dónde sale esto. 312 afirmaciones de 19 fuentes. Evidencia: afirmacion general 30%, tabla o referencia 26%, cita de terceros 22%, caso documentado 13%.

  • Carlos Roberto Franke et al. (orgs.): 73 afirmaciones (Carlos Roberto Franke et al. (orgs.) (2005), Mata Atlântica e Biodiversidade)
  • Embrapa Clima Temperado: 57 afirmaciones (Embrapa Clima Temperado (2016), Licenciamento de sistemas agroflorestais com espécies nativas no Rio Grande do Sul (Documentos 423))
  • INIA: 53 afirmaciones (INIA (2022), Oportunidades y desafíos del uso de los bosques nativos integrados a la producción ganadera de Uruguay (Serie Técnica 261))
  • I. Siddique et al. (UFSC): 45 afirmaciones (I. Siddique et al. (UFSC) (2017), Agroflorestas agroecológicas do Sul em rede (SAFAS))
  • Eric Toensmeier: 37 afirmaciones (Eric Toensmeier (2016), The Carbon Farming Solution)
  • Dave Jacke con Eric Toensmeier: 11 afirmaciones (2 obras o vídeos)
  • INIA Las Brujas: 8 afirmaciones (2 obras o vídeos)
  • Embrapa Florestas: 6 afirmaciones (Embrapa Florestas (2006), Sistemas agroflorestais)
  • DINAMA (Ministerio de Ambiente de Uruguay): 6 afirmaciones (DINAMA (Ministerio de Ambiente de Uruguay) (2014), Guía de identificación de especies arbóreas nativas de Uruguay)
  • Valdely Ferreira Kinupp y Harri Lorenzi: 5 afirmaciones (Valdely Ferreira Kinupp y Harri Lorenzi (2014), Plantas alimentícias não convencionais (PANC) no Brasil)
  • Embrapa (varios autores): 2 afirmaciones (Embrapa (varios autores) (2023), Adubação verde e plantas de cobertura no Brasil, vol. 1 (2.ª ed.))
  • Ben Falk: 2 afirmaciones (Ben Falk (2024), The Resilient Farm and Homestead (edición revisada y ampliada))
  • INIA, OPS y UdelaR: 2 afirmaciones (INIA, OPS y UdelaR (2008), Alimentos en la huerta)
  • Vignale, González y Machado (CTM Salto Grande y Facultad de Agronomía, UdelaR): 2 afirmaciones (Vignale, González y Machado (CTM Salto Grande y Facultad de Agronomía, UdelaR) (2020), Frutales nativos presentes en la región de Salto Grande (2.ª ed.))
  • Epagri y Fapesc: 1 afirmaciones (Epagri y Fapesc (2024), Características de sistemas agroflorestais diversificados (Base-PRA))
  • Millán, Díaz y Ackermann (OPYPA-MGAP): 1 afirmaciones (Millán, Díaz y Ackermann (OPYPA-MGAP) (2020), Actualización de costos hortifrutícolas)
  • Juan Millán y Diego Romero (IICA Uruguay): 1 afirmaciones (Juan Millán y Diego Romero (IICA Uruguay) (2023), Debilidades y oportunidades del sector hortícola y frutícola uruguayo (innovación, financiamiento, adaptación al cambio climático))
Fuentes de esta página
  • Embrapa Clima Temperado (2016), Licenciamento de sistemas agroflorestais com espécies nativas no Rio Grande do Sul (Documentos 423): p. 6, p. 10, p. 12, p. 13, p. 14, p. 15, p. 16, p. 17, p. 18, p. 19, p. 20, p. 21, p. 22, p. 23, p. 24, p. 30, p. 32
  • I. Siddique et al. (UFSC) (2017), Agroflorestas agroecológicas do Sul em rede (SAFAS): p. 9, p. 53, p. 54, p. 55, p. 56, p. 57, p. 63, p. 64, p. 65, p. 66, p. 67, p. 68, p. 73, p. 74, p. 77, p. 85, p. 88, p. 33, p. 90, p. 61
  • Carlos Roberto Franke et al. (orgs.) (2005), Mata Atlântica e Biodiversidade: p. 19, p. 25, p. 43, p. 355, p. 360, p. 412, p. 429, p. 430, p. 26, p. 80, p. 180, p. 181, p. 203, p. 333, p. 334, p. 335, p. 337, p. 339, p. 343, p. 344, p. 345, p. 346, p. 348, p. 350, p. 351, p. 353, p. 354, p. 388, p. 392, p. 397, p. 400, p. 401, p. 402, p. 403, p. 464, p. 443, p. 441, p. 455, p. 456, p. 457, p. 462
  • INIA (2022), Oportunidades y desafíos del uso de los bosques nativos integrados a la producción ganadera de Uruguay (Serie Técnica 261): p. 11, p. 39, p. 41, p. 42, p. 44, p. 45, p. 46, p. 74, p. 23, p. 31, p. 40, p. 75, p. 76, p. 83, p. 108, p. 12, p. 13, p. 81, p. 82, p. 88, p. 89, p. 98, p. 99, p. 103
  • Eric Toensmeier (2016), The Carbon Farming Solution: p. 1, p. 7, p. 8, p. 14, p. 32, p. 33, p. 35, p. 36, p. 34, p. 27
  • Dave Jacke con Eric Toensmeier: 2 obras o vídeos
  • Valdely Ferreira Kinupp y Harri Lorenzi (2014), Plantas alimentícias não convencionais (PANC) no Brasil: p. 11, p. 13, p. 71, p. 155
  • Embrapa Florestas (2006), Sistemas agroflorestais: p. 12, p. 17, p. 153, p. 178, p. 210, p. 16
  • Embrapa (varios autores) (2023), Adubação verde e plantas de cobertura no Brasil, vol. 1 (2.ª ed.): p. 7, p. 353
  • INIA Las Brujas (2024), 11.º Encuentro Nacional sobre Frutos Nativos (Serie de Actividades de Difusión 804): p. 32, p. 49, p. 15
  • Ben Falk (2024), The Resilient Farm and Homestead (edición revisada y ampliada): p. 26, p. 104
  • INIA, OPS y UdelaR (2008), Alimentos en la huerta: p. 158, p. 159
  • Vignale, González y Machado (CTM Salto Grande y Facultad de Agronomía, UdelaR) (2020), Frutales nativos presentes en la región de Salto Grande (2.ª ed.): p. 33, p. 35
  • DINAMA (Ministerio de Ambiente de Uruguay) (2014), Guía de identificación de especies arbóreas nativas de Uruguay: p. 8, p. 7
  • Epagri y Fapesc (2024), Características de sistemas agroflorestais diversificados (Base-PRA): p. 1
  • INIA Las Brujas: 2 obras o vídeos
  • Millán, Díaz y Ackermann (OPYPA-MGAP) (2020), Actualización de costos hortifrutícolas: p. 58
  • Dave Jacke con Eric Toensmeier (2005), Edible Forest Gardens, Vol. 2: p. 110, p. 208, p. 216
  • Juan Millán y Diego Romero (IICA Uruguay) (2023), Debilidades y oportunidades del sector hortícola y frutícola uruguayo (innovación, financiamiento, adaptación al cambio climático): p. 14

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