Saltar al contenido
Lógica del bosque

Integración animal

aplicarSe apoya en experiencia de practicantes

La integración animal funciona cuando cada especie transforma recursos disponibles en productos o servicios que el predio necesita y cuando su recorrido, alimentación y permanencia se ajustan al lugar. El diseño debe permitir el acceso a las áreas útiles, excluir las vulnerables y revisarse según el forraje, el comportamiento animal, la estación y el estado de los árboles.

Esta página responde 4 preguntas
1 término clave
  • forraje: Vegetación u otras partes de plantas disponibles para alimentar animales.

Antes de empezarToxicidad y uso seguro

Decide si puedes integrar animales para cumplir una función concreta y sostener su alimento, espacio y cuidado. Primero identifica qué excedente aprovecharían y qué necesita el predio a cambio; luego organiza el acceso, el manejo y las revisiones.

Qué aportan los animales y por qué integrarlos

Un animal se integra bien cuando transforma un excedente —forraje, restos de cosecha, insectos o frutos caídos— en algo que el predio necesita, como alimento o fertilidad. Las gallinas, por ejemplo, pueden convertir restos orgánicos en huevos y estiércol; así vuelven nutrientes al suelo, mientras que la siega por sí sola tiende a mover recursos en una sola dirección. Si el alimento no es realmente excedente o no hay un uso previsto para lo que produce el animal, aparece un desajuste.

conecta recursos entre componentes

Según la especie y el manejo, los animales también pueden controlar malezas y plagas, remover o procesar materia orgánica, polinizar, transportar o traccionar cargas, y producir fibra u otros materiales. Las gallinas pueden escarbar y procesar residuos, y las abejas polinizar cultivos. La función esperada depende de que el comportamiento del animal y su acceso al lugar y momento adecuados coincidan.

¿Qué otros productos y funciones pueden aportar?

Los gansos pueden consumir gramíneas, las cabras controlar matorrales y los cerdos comer frutos caídos y residuos de cultivos, además de ayudar a voltear compost. Los animales también aportan lana, pelo, seda, pieles y plumas; el estiércol, la orina y otras partes pueden servir como fertilizantes o insumos.

Elegir animales y un arreglo manejable

Empieza por los recursos y límites del predio: qué alimento y espacio ofrece, qué infraestructura tiene y cuánto tiempo puedes dedicar al cuidado. Define la función que buscas, compara condiciones parecidas y prueba a pequeña escala antes de ampliar. Cuenta también si puedes atender de forma constante a esa especie.

¿Cómo cambia la elección con los recursos y la escala?

En dos sitios agrícolas de clima templado frío de Norteamérica se usaban habitualmente patos, gallinas, ovejas y vacas; cabras y cerdos no encajaron con los recursos disponibles. En otra finca de clima templado frío, al crecer la escala se pasó de ovejas a vacas porque eran más fáciles de cercar y cuidar, requerían menos trabajo para rotar y tenían un efecto más favorable sobre el terreno.

La especie, la raza y el individuo influyen en el forrajeo —la búsqueda y el consumo de alimento por cuenta propia—, el desplazamiento y la capacidad de mantenerse dentro del área prevista. Esas conductas también cambian con la comida disponible, el terreno, la crianza y el ambiente. Observa animales en condiciones parecidas a las de tu predio y elige por la función que necesitas, no solo por la fama de una raza. Las razas adaptadas al contexto local pueden ser un punto de partida, pero el manejo y la conducta observada siguen siendo decisivos.

¿Qué diferencias se observaron entre patos y gallinas?

Los patos podían volar, aunque rara vez lo intentaban. Los Kosher Kings recorrían largas distancias y alcanzaban las hortalizas; los Cornish Giants permanecían cerca de las zonas donde se buscaba que removieran y fertilizaran el suelo, y su tamaño facilitaba mantenerlos allí sin cercos intensivos. En un gallinero móvil de la región del Río de la Plata, se mantuvieron gallinas sin gallo para evitar pollitos mientras se aprendía a cuidarlas e interactuar con ellas.

El arreglo también debe caber en tu capacidad de manejo. Considera la atención diaria y estacional, el alimento, el refugio y la posibilidad de manejar y reparar cercos. Algunas tareas requieren formación práctica, como atender partos, cuidar y entrenar animales, y diagnosticar fallos en las cercas. Si no puedes sostenerlas, ajusta la escala o el tipo de arreglo antes de incorporarlos. En climas con heladas, incluye el refugio en la decisión: sus necesidades varían según el animal y la estación.

Ver tambiénZonas, accesos e infraestructura

¿Qué puede cambiar la atención cotidiana?

Con buen pasto, espacio y agua, una vaca de carne puede requerir poco contacto humano; una oveja lechera puede necesitar más atención por problemas de salud.

Trazar áreas de uso, recorridos y exclusiones

  1. Dibuja primero las zonas. Para cada animal, marca dónde puede entrar, qué sectores debe evitar y qué tarea hará allí: pastar, recorrer pasillos o entrelíneas, acceder al compost o usar un gallinero móvil. Mantén fuera del pastoreo los montículos y franjas con cultivos perennes; puedes dejar que ovejas y aves aprovechen las zanjas. Agrupar árboles en setos puede favorecer su supervivencia, pero no impide que el ganado entre ocasionalmente. Cuando sea posible, reserva un área para animales pequeños.
  1. Dibuja el recorrido y ubica los controles. Conecta el refugio o nido, el agua, el espacio de manejo y cada zona autorizada mediante pasillos y portones que puedas abrir por tramos. Un gallinero o cerco móvil permite dirigir a las aves y concentrar su actividad; las subdivisiones con puertas permiten alternar sectores. Ubica los accesos según el recorrido que harás para abrir, cerrar, mover y revisar el recinto. Ajusta el paso a la capacidad del potrero y deja fuera las áreas vulnerables, siguiendo ajusta el pastoreo al rebrote.
¿Cómo organizar divisiones y cercos móviles?

En un espacio pequeño, una división fija central con dos puertas permite alternar entre dos zonas; una propuesta plantea cambiar el lado de uso cada seis meses. En una experiencia de clima templado húmedo del Río de la Plata, las gallinas rotaban entre líneas dentro de una malla electrificada conectada a un electrificador solar. Una malla para ovejas con aberturas grandes abajo permitía que escaparan; una trama más cerrada las retuvo. En una ladera con cultivos arbóreos, una cerca eléctrica móvil en diagonal guía ovejas entre los árboles y las aparta de troncos protegidos con anillos de acolchado; no se informa el resultado del diseño.

¿Cómo se probaron módulos móviles en clima tropical húmedo?

En Costa Rica se intentó llevar gallinas en módulos móviles por las camas, con alimento de la finca según su disponibilidad y semisombra del bosque.

  1. Protege lo que no tolera el paso. Elige la barrera según el animal y el daño probable: las gallinas pueden escarbar camas recién trabajadas, desenterrar plantines y comer hortalizas; los patos pueden entrar en huertas y estanques; el ganado puede ramonear troncos y dañar riego o cosechas si permanece demasiado tiempo o escasea el pasto. Puedes excluir cultivos perennes o cercar árboles y sectores vulnerables. Protege especialmente los lugares donde los animales pasan más tiempo; el tránsito rápido puede requerir menos barrera, aunque los manzanos suelen atraer mordidas. El cercado requiere trabajo y puede dificultar la poda, la cosecha, el acolchado o el deshierbe.
¿Qué opciones protegen árboles y huertas?

Puedes conservar ramas bajas y medias en árboles expuestos al pastoreo o usar plantas espinosas, como espino amarillo y espino albar, para apartar animales de los troncos. En clima templado frío de Norteamérica, se consideró eficaz Pyrus ussuriensis sin elevar la copa. Otra opción es cercar cada árbol o arbusto con una jaula de malla metálica: allí se usaron círculos de cuatro pies de alto, hechos con tramos de malla de 12 a 15 pies (≈3,7–4,6 m) y aberturas de 2 a 4 pulgadas (≈5,1–10 cm); también mantenían alejados a los ciervos. El foso de gallinas, formado por dos cercos paralelos alrededor del jardín, puede servir de corral y frenar animales grandes y malezas rizomatosas; requiere gallinero y, con suficientes aves, el interior puede quedar casi sin vegetación porque comen o rascan los brotes. Los corrales verdes usan plantas densas, espinosas o poco apetecibles; un encierro vivo al aire libre combina plantas leñosas que funcionan como cortaviento con pequeños parches de bosque. Ambas configuraciones ocupan espacio y requieren mantenimiento. También puedes diseñar camas y senderos para que un cerco eléctrico móvil rodee árboles o grupos y dirija al ganado bajo sus copas cuando se quieran aprovechar frutos caídos.

¿Qué precauciones reducen el riesgo para árboles en pasturas tropicales?

En una encuesta de pasturas tropicales de Brasil, el 86 % de los productores consideraba que el ganado podía perjudicar los árboles y el 14 % no lo veía como problema. Una recomendación para reducir el riesgo es elegir animales pequeños, dóciles o jóvenes.

Preparar alimento, refugio y cuidado

Con excedentes de cosecha, frutos caídos, pastura o insectos, los animales pueden producir alimentos y otros recursos para el predio. Las gallinas pueden comer organismos mientras remueven el compost; sus excrementos pueden aprovecharse en la cama del gallinero o en las áreas que recorren.

¿Qué restos y plantas pueden aprovecharse como alimento?

Puedes ofrecer restos de cocina y cosecha, frutos caídos, pastura y materiales de compost; también se ha propuesto la consuelda para gallinas. En el Río de la Plata, las gallinas removían una pila de compost cercada mientras comían insectos; al crecer la pila, se amplió el aro de malla para darles espacio. Picar los restos vegetales antes de llevarlos a las gallinas facilita su descomposición. Para el ganado, se ha propuesto aprovechar residuos de cultivos y usar el estiércol como fertilizante. También se ha propuesto plantar moreras donde haya gallinas para que aprovechen las moras caídas y las conviertan en huevos y carne.

La sombra, la vegetación, el agua, el refugio y el acceso a tierra suelta ayudan a los animales a usar el sitio y descansar. Para las gallinas, deja un lugar donde puedan darse baños de polvo y acceder a pastura. En el ganado, los árboles pueden ofrecer abrigo frente al frío y sombra en períodos calurosos.

¿Qué refugio conviene según el sitio y la especie?

En la región del Río de la Plata, se trasladaron gallinas desde un lugar con poca sombra, pasto y vegetación a otro que ofrecía más de esos recursos. En ensayos en Uruguay, cuando el potrero no tenía sombra, llevar al ganado a un lugar sombreado entre las 10:00 y las 17:00 y luego devolverlo al pastoreo resultó eficaz. Algunas vacas y ovejas resistentes pueden pasar el invierno al aire libre, incluso con nieve profunda, si cuentan con un lugar seco para las peores condiciones; muchas razas de cabras necesitan refugio incluso ante lluvias estivales suaves.

Los animales también requieren un período de adaptación. Observa cómo comen, se desplazan, descansan y se relacionan para ajustar el manejo.

¿Cómo facilitar la adaptación de las gallinas?

Una práctica es incorporar dos o más aves nuevas a la vez. Si las mayores hostigan a las pequeñas, sepáralas temporalmente para protegerlas de fugas y depredadores; en verano, evita dejarlas en un campo abierto sin protección. Comprueba si pueden superar el acceso al recinto y dónde ponen: se ha sospechado que alguna gallina puso en el compost, y dejar un huevo en cada nido ayuda a reconocerlo. En gallinas de origen industrial con el pico cortado que dormían en el piso, añadir perchas atendió esa necesidad.

¿Qué papel tienen los árboles en las pasturas tropicales?

En un relevamiento de fincas lecheras de Costa Rica, el 84 % de los productores mantenía árboles en las pasturas para dar sombra y alimento. Bajo cocoteros de Asia y el Pacífico, el ganado puede aprovechar vegetación baja y frutos caídos. En esos sistemas, el pastoreo suele aumentar la producción de cocos y reducir la de pasto y el trabajo de cortar y desmalezar; el peso de la ganadería varía entre sistemas tradicionales y grandes plantaciones.

Rotar y revisar la respuesta del sistema

El pastoreo funciona cuando los animales consumen forraje sin impedir que las plantas se recuperen. Ajusta la carga —la cantidad de animales en relación con el alimento disponible— al forraje que realmente alcanzan y al área efectivamente pastoreable, no solo al número de animales o a la superficie total. Considera la estación, los hábitos de cada animal y lo que comió antes. Observa si vuelven a las mismas plantas y cómo responden el pasto y los árboles; si el rebrote o la regeneración se resienten, reduce la carga, cambia el acceso o alarga el descanso.

¿Cuándo se requirió mover el rebaño con mayor frecuencia?

En una experiencia de clima templado frío de Norteamérica, durante los dos primeros años se movieron cuatro ovejas al menos cuatro veces por semana, y a veces más de una vez al día, porque había poco forraje y era de baja calidad.

¿Qué intervalos se ensayaron en el Cerrado?

En ensayos tropicales del Cerrado, se combinaron maíz o sorgo con pasturas forrajeras para usarlas entre cosechas y luego cultivar soja. En uno, el pastizal se rotó cada 42 días: siete de ocupación y 35 de descanso, tanto en época lluviosa como seca. En otro, los bovinos permanecían 24 horas en pastoreo con agua y un suplemento local de cáscara de cítrico deshidratada y sales minerales. Cada sistema tenía seis cuartones —subdivisiones del potrero— de aproximadamente 0,25 ha, con acceso independiente al agua; al inicio, cada grupo tenía seis bovinos machos jóvenes de seis meses y 86 kg de peso promedio.

El silvopastoreo intensivo combina árboles forrajeros y maderables, cercos y rotaciones con descanso. Los animales ramonean —comen hojas y brotes— y el follaje puede rebrotar durante el descanso.

¿Cómo se organizó un sistema de silvopastoreo intensivo?

En un sistema colombiano se combinaron entre 8.000 y 10.000 leucaenas por hectárea con hileras de árboles maderables; el ganado ramoneaba los árboles dentro de una rotación manejada.

En predios ganaderos con bosque, los árboles pueden dar sombra y abrigo al ganado, pero el pastoreo también modifica la vegetación y los procesos del bosque. Revisa la regeneración de árboles, los rebrotes, el suelo y el agua, además del uso de forraje del bosque, la mortalidad y el estrés animal durante períodos de exposición climática. Restringe el acceso cuando el terreno o la regeneración lo requieran.

¿En qué situaciones se restringió el acceso al bosque nativo?

En una encuesta de productores del Río de la Plata, la mayoría permitía el acceso del ganado al bosque nativo durante todo el año, aunque el 64 % lo restringía en algunas circunstancias. Entre quienes lo hacían, se mencionaron conservar el suelo (11 %), proteger picadas y fuentes de agua (9 % cada una) y resguardar rebrotes (8 %).

Casos

En la región

En Río Negro, cerca de los Esteros de Farrapos, se registró presencia de equinos en un bosque de parque en 2019. El registro no indica intensidad, época ni efectos del acceso, así que no permite inferir cómo respondió el bosque.

Para practicar

  1. Elige un sector de pastoreo y anota qué plantas o zonas reciben visitas repetidas, cuánto forraje accesible queda y cómo responden el rebrote y la regeneración. Compara esas señales antes y después del descanso en el mismo sector.
Cómo razonarla

Compara el forraje que los animales realmente alcanzan con las señales de recuperación del sitio. Si el uso se concentra o el rebrote se debilita, considera cambiar el acceso, la carga o el descanso.

  1. Sigue el recorrido de un animal durante una jornada y anota qué recursos elige, cuánto se desplaza, dónde descansa y qué controles físicos necesita. Repite la observación en otra estación o cuando cambie la disponibilidad de alimento.
Cómo razonarla

Contrasta la función esperada con la conducta observada y el trabajo de cuidado y contención que exige. Usa esa diferencia para decidir si mantienes el arreglo, lo modificas o pruebas otra especie.

Límites y preguntas abiertas

Estas experiencias no bastan para estimar el rendimiento ni la carga adecuada en otro predio. Comprueba en tu propia escala si puedes sostener el cuidado cotidiano y si la integración cumple la función esperada.

Lo que todavía no sabemos:

  • ¿Qué normas departamentales, municipales o de convivencia vecinal debo consultar antes de incorporar animales o instalar cercos? (Faltan normas departamentales o municipales de Uruguay y experiencias sobre cercos, convivencia vecinal y requisitos locales.)
  • ¿Cómo organizo las áreas de pastoreo y sus tiempos de rotación para compatibilizar el descanso del pasto, el acceso de los animales y el establecimiento de árboles? (Faltan tiempos de ocupación y descanso validados para especies, estaciones, oferta forrajera y establecimiento de árboles en Uruguay; los intervalos de esta página corresponden a otros contextos climáticos.)
  • ¿Qué dieta completa y qué suplementación requiere cada especie según su edad, etapa reproductiva y estación?
  • ¿Qué umbrales de carga y períodos de exclusión permiten conservar distintos tipos de bosque nativo en condiciones locales?
  • ¿Qué protocolos sanitarios y de bioseguridad conviene aplicar en arreglos agroforestales con varias especies?

Relacionado desde otros temas

Relacionado

La compañía de las gallinas puede ser una motivación adicional, y el gallinero móvil permite incorporar su actividad al ecosistema del bosque.

La biomasa aérea —lo que crece por encima del suelo— también requiere revisar su seguridad antes de ofrecerla. La leucaena contiene mimosina, se destina principalmente a rumiantes, no debería superar el 30 % de la dieta y no se recomienda para cerdos ni caballos; tampoco se debe usar Crotalaria spectabilis como alimento animal. Las necesidades cambian con la estación y la etapa de vida. Considera los picos de trabajo durante nacimientos y rotaciones intensivas, las posibles dificultades con maquinaria y cosecha, y el cuidado de la calidad del agua y la prevención de invasiones biológicas al integrar ganadería en bosques de galería.

En Oceanía se alternaban el pastoreo de verano y el cultivo de granos en invierno en una misma parcela; a la pastura perenne se le atribuían beneficios para formar suelo y controlar la erosión. También se mezclaron semillas con el suplemento del rebaño para distribuirlas en su recorrido.

En Irlanda se documentaron ensayos de pastoreo de ovejas en un huerto de manzanos, sin resultados descritos. El rebaño lechero de Cuba correspondía a la raza Siboney de Cuba, cruza de Holstein y cebú. Una comparación conceptual para parcelas pequeñas plantea que un caballo de tiro y un tractor pueden realizar una cantidad similar de trabajo, sin mediciones. En Brasil se presentaron medidas para sostener la producción ganadera en fincas con palmares de butiá, sin detallarlas aquí. En Chile se describió silvopastoreo extensivo en espinales con pasturas y acacias fijadoras de nitrógeno.

Sobre esta página: fuentes y datos relacionados

En el fichero de especies. Pyrus ussuriensis (1).

Plantas sin ficha identificada. Pato doméstico, raza Indian Runner (1).

En otros temas. Casos y experiencias de referencia (5), Marcos institucionales y acuerdos (2), Prioridades y compromisos (1), Cambio climático y resiliencia (1), Historia de corrientes y conceptos (1), Contenidos periféricos de las fuentes (1), Contextos biogeográficos y análogos (1), Perspectivas sociales y territoriales (1).

De dónde sale esto. 333 afirmaciones de 49 fuentes. Evidencia: experiencia directa 43%, afirmacion general 36%, caso documentado 8%, tabla o referencia 4%.

  • Inti Sanguinet: 118 afirmaciones (36 obras o vídeos)
  • Ben Falk: 112 afirmaciones (Ben Falk (2024), The Resilient Farm and Homestead (edición revisada y ampliada))
  • Eric Toensmeier: 40 afirmaciones (Eric Toensmeier (2016), The Carbon Farming Solution)
  • INIA: 33 afirmaciones (INIA (2022), Oportunidades y desafíos del uso de los bosques nativos integrados a la producción ganadera de Uruguay (Serie Técnica 261))
  • Embrapa Florestas: 9 afirmaciones (Embrapa Florestas (2006), Sistemas agroflorestais)
  • Dave Jacke con Eric Toensmeier: 6 afirmaciones (Dave Jacke con Eric Toensmeier (2005), Edible Forest Gardens, Vol. 2)
  • Embrapa (varios autores): 4 afirmaciones (Embrapa (varios autores) (2023), Adubação verde e plantas de cobertura no Brasil, vol. 1 (2.ª ed.))
  • Ana Maria Primavesi: 4 afirmaciones (Ana Maria Primavesi (s. f.), Manejo ecológico do solo)
  • José Fernando dos Santos Rebello y Daniela Ghiringhello Sakamoto: 2 afirmaciones (José Fernando dos Santos Rebello y Daniela Ghiringhello Sakamoto (2021), Agricultura Sintrópica segundo Ernst Götsch)
  • Embrapa: 1 afirmaciones (Embrapa (2019), Leguminosas na fruticultura (capítulo))
  • INIA, OPS y UdelaR: 1 afirmaciones (INIA, OPS y UdelaR (2008), Alimentos en la huerta)
  • Carlos Roberto Franke et al. (orgs.): 1 afirmaciones (Carlos Roberto Franke et al. (orgs.) (2005), Mata Atlântica e Biodiversidade)
  • Vignale, González y Machado (CTM Salto Grande y Facultad de Agronomía, UdelaR): 1 afirmaciones (Vignale, González y Machado (CTM Salto Grande y Facultad de Agronomía, UdelaR) (2020), Frutales nativos presentes en la región de Salto Grande (2.ª ed.))
  • INIA Las Brujas: 1 afirmaciones (INIA Las Brujas (2024), 11.º Encuentro Nacional sobre Frutos Nativos (Serie de Actividades de Difusión 804))
Fuentes de esta página
  • Ben Falk (2024), The Resilient Farm and Homestead (edición revisada y ampliada): p. 5, p. 22, p. 36, p. 43, p. 44, p. 51, p. 76, p. 116, p. 120, p. 123, p. 129, p. 136, p. 137, p. 138, p. 139, p. 141, p. 143, p. 160, p. 235, p. 296, p. 299, p. 4, p. 130, p. 131, p. 132, p. 133, p. 134, p. 135, p. 145, p. 275, p. 54, p. 97, p. 140, p. 144, p. 303, p. 304, p. 154, p. 19, p. 201
  • Inti Sanguinet: 12 obras o vídeos, 23 obras o vídeos, 22 obras o vídeos, 2 obras o vídeos, 24 obras o vídeos, 14 obras o vídeos
  • Eric Toensmeier (2016), The Carbon Farming Solution: p. 5, p. 11, p. 29, p. 33, p. 16, p. 21, p. 6, p. 7, p. 12, p. 17, p. 8, p. 10, p. 25
  • Embrapa (varios autores) (2023), Adubação verde e plantas de cobertura no Brasil, vol. 1 (2.ª ed.): p. 11, p. 378, p. 75, p. 496
  • Embrapa (2019), Leguminosas na fruticultura (capítulo): p. 3
  • Dave Jacke con Eric Toensmeier (2005), Edible Forest Gardens, Vol. 2: p. 65, p. 39, p. 48, p. 42
  • Inti Sanguinet, «Gallinero Móvil 3000 - Generando Abundancia, regenerar con Gallinas & Permacultura» (YouTube): 08:02
  • Embrapa Florestas (2006), Sistemas agroflorestais: p. 104, p. 105, p. 139, p. 99, p. 165, p. 140, p. 69
  • INIA (2022), Oportunidades y desafíos del uso de los bosques nativos integrados a la producción ganadera de Uruguay (Serie Técnica 261): p. 51, p. 54, p. 82, p. 9, p. 18, p. 23, p. 29, p. 30, p. 31, p. 52, p. 80, p. 81, p. 88, p. 94, p. 95, p. 20, p. 32, p. 33, p. 43, p. 44, p. 55, p. 92, p. 97, p. 98, p. 105, p. 107, p. 15
  • José Fernando dos Santos Rebello y Daniela Ghiringhello Sakamoto (2021), Agricultura Sintrópica segundo Ernst Götsch: p. 54
  • INIA, OPS y UdelaR (2008), Alimentos en la huerta: p. 20
  • Carlos Roberto Franke et al. (orgs.) (2005), Mata Atlântica e Biodiversidade: p. 198
  • Vignale, González y Machado (CTM Salto Grande y Facultad de Agronomía, UdelaR) (2020), Frutales nativos presentes en la región de Salto Grande (2.ª ed.): p. 15
  • Ana Maria Primavesi (s. f.), Manejo ecológico do solo: p. 279, p. 280, p. 493
  • INIA Las Brujas (2024), 11.º Encuentro Nacional sobre Frutos Nativos (Serie de Actividades de Difusión 804): p. 49

Páginas que enlazan aquí